Micrófono
Robertito, Sofía, el Negro, Castro, montones. Tienen un amor especial por el micrófono. Lo miran de cerca. (los imagino en su casa, sentados en el sillón, extrañándolo).
Y a los gritos. Y con risas estridentes. Furiosa locura en el Carnaval de la Verdad. Mentirosos.
Ante la noticia, se recuestan, hurgan en sus cerebros y teorizan desde lo alto. Y además se indignan. Siempre se indignan. Ante el aumento del pan, ante la basura de las calles, ante las soluciones del político, ante la suerte del jugador, ante las piñas callejeras, ante las lluvias, ante los días de sol, ante el calor del estudio.
Y además se callan. Poseen la especial capacidad de no decir nada sin parar de hablar.
Esa fauna existe en el planeta. Pero no es para arrancarse los pelitos. No es lo único que hay.