Postales

Publicado en gente con etiquetas el Septiembre 18, 2009 por cocoldo

Tiempo de imágenes. Una Luna representada en la cornisa, una mujer que llora y el viento mueve su pelo. Una cámara superstar y el periodista que traduce la escena. Abajo la muchedumbre agita sus brazos y grita eufórica. Hacen lo que pueden para tener al día sus cuotas y se sumergen en la TV. Algunos creen que es un bálsamo. Otros suponen verdades.

La señora que  ha perdido su nariz vive en la esquina. Camina al almacén llevando su bolsa. Ella también mira la pantalla. Suele dejar debiendo y Pablo anota en un cuadernito negro, con lápiz. Se comentan ratos de imágenes que guardan en su memoria inmediata. Cuando lo hacen, el tiempo se dilata y transcurre como una pua en un disco lleno de miel.

Y algunos días llueve o hace viento. Y ahí están más felices, porque pueden quejarse con soltura.

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Publicado en gente con etiquetas el Septiembre 4, 2009 por cocoldo

Los animalitos dormidos estan ahi afuera. Habrá que enfrentarlos, o, mejor, pasar entre ellos sin que lo noten. Están cada días más enojados. Más gritones. Más ciegos, pobres, apenas pueden ver. Se les va agontando su caudal de vista. El radio pocas veces pasa de su cuerpo.

Aunque hay veces que creemos que no están sólos. Lo que pasa es que hacen más ruido.

Mientras tanto…

Goteras

Publicado en la plata con etiquetas , , , el Julio 24, 2009 por cocoldo

Otra vez llueve. Esta vez lo que jode son las goteras… bah! Es que aparecen en la cocina, en el baño. Antes había unas en el dormitorio, ahora a esas las echamos afuera (gracias a un complejo sistema de canaletas, chapas, agujeros y gravedades ideado por Ivanof) y ahora es una gotera al aire libre, que sucede en medio de la lluvia. El que no sabe ignora que en medio de la lluvia hay una gotera.

Huí (miento, fuí a trabajar). El 273 tenía goteras que salían de los costados del micro (ahora lo pienso y me parece imposible… tal vez dormía). La calle era calle, lluvia y goteras. En medio de esta unión caminé. La imprenta de Erasmo estaba repleta de goteras, unas caían sobre la mesa donde estan los trabajos de imánes. Otras caían sobre el suelo, entre el perchero y el modular, otras cerca de donde se revelan las chapas. Unas nuevas caían sobre la multi (que yo usaba para hacer los volantes de “La Comarca”). Pero la gotera más grande estaba en el cuartito del costado… pero era sabido. Ahí ya nadie entra… hace tiempo que las goteras coparon todo. Ellas ganaron.

Gallego

Publicado en gente con etiquetas , , , el Julio 18, 2009 por cocoldo

El tipo comparte su alegría.

Es de Estudiantes de La Plata, pero no sólo por eso es feliz. Supongo que es porque así lo decidió. Vive en una cucha, trabaja rodeado de diarios, revistas y películas porno. También le pagan por caminar la ciudad. Y lo hace a los saltitos. Varios lo han visto cruzar plaza Italia o por avenida 7 dando saltos, con una carpeta bajo el brazo. A veces va a la facultad. Cree en Dios, y en su sangre, aunque a veces esta sea amarilla.

Hay gente que no entiende su sabiduría. Si los caminos para llegar a ser sabio son infinitos, el del Gallego está trazado por los pasos de Estudiantes. Su sendero se ha hecho tan profundo que un posible fanatismo por su club (que en verdad no estoy seguro que alguna vez se haya producido) ha dado lugar a un verdadero AMOR por la institución. Y este amor es tan real, que incluso se ha expandido a sentir aprecio por Gimnasia Esgrima La plata, el eterno rival, lo que diferencia la actitud del Gallego con respecto a casi todos los hinchas de clubes del país (y tal vez del mundo entero) que deseean el hundimiento, el fracaso y la muerte dolorosa de su contrario.

Ahora el hombre estará disfrutando este instante. Y más tarde disfrutará ese otro instante. El tipo sigue feliz. A veces pienso que Estudiantes no salió campeón de América por méritos propios, sino sólo porque hace unos meses el Gallego lo dijo con tal convicción que lo hizo verdad. A veces pienso, entonces, que fue él que inventó la realidad, y que sólo por él, Estudiantes es el mejor.

Funeral

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , el Julio 10, 2009 por cocoldo

La gente sacó sus entradas para asistir al funeral del ídolo. El funeral fue televisado para todo el mundo y custodiado por la policía en las calles y desde el aire. Los asistentes, fanáticos y curiosos, dejan sus carteles con leyendas, estampan sus firmas en papeles recordatorios, compran las remeras oficiales del sepelio y pagan con mastercad y visa.

Para concurrir se vistieron imitando al caído. Se pusieron gorros, guantes blancos, fetiches militares, anteojos de sol, brillos que imaginan diamantes.

Infinidad de autos negros llevaban las flores, a los invitados y al artista en el cajón. Las estrellas vivas se vistieron de pompa fúnebre y se sentaron en los confortables sillones del estadio, allí los esperaban las revistitas con el programa detallado del show del sepelio.

En el escenario los anfitriones dicen sus palabras. Se lamentan por la pérdida, cantan sus canciones, lloran lo que deben llorar. Hay imágenes que decoran todo el tiempo, y en todo lugar. Visiones de plasma ultramoderno editadas por manos profesionales que saben darle el toque emotivo, para afirmar un poco el dolor. La gente llora y saca fotos.

La televisión acompaña. En directo y muy bien auspiciado. Millones de ojos en el mundo ven las pantallas donde desfilan invitados, cantantes, flores, autos negros.

En el centro de la escena, rodeado del mundo entero, queda el cajón de oro macizo. Tan sólo.

Papel de lija

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , el Julio 7, 2009 por cocoldo

Una capa de pintura tapó la madera hace años. La pintura se afincó, mezcló, estableció en su nuevo hogar. La madera cambió de color. Dejó de ser ella misma y se unió a otra materia. Pasó a llamarse mueble.

Al tiempo el mueble cayó en el ostracismo. Quedó relegado a un rincón de la cocina. Guardaba frascos y telarañas. Así sucede con ciertas cosas. Los muebles son propensos a este destino. Una gran mayoría acaba sus días en la calle, derritiéndose de humedad, volviéndose Uno con la tierra. Otros se reciclan.

El papel de lija pasó y pasó y pasó cientos de miles de millones de veces por la capa de pintura, que no quería moverse, que se resistía a morir. Pero de a poco la unión se fue yendo. La madera resurgió.

Y durante el proceso se fueron formando figuras. Dibujos de madera y pintura que, siguiendo la estrategia de las nubes, ideaban mundos inventados por cada imaginación.

Luego vendrán nuevas pinturas, de otros colores, pintadas con otros pinceles. La madera otra vez se esconderá y va a pasar a llamarse mueble. Otro mueble.

Como sea.

Lluvia

Publicado en Uncategorized con etiquetas el Julio 6, 2009 por cocoldo

Hoy la ciudad se despertó con la lluvia cayendo desde el cielo, mojando las casas, las calles, las plazas, las personas.

La lluvia es una sola, pero no es igual para todos. En los barrios hay goteras. en los edificios hay sólo humedad. En los chaperíos hay chapas y tierra y el agua que entra por arriba, por abajo y por los costados. Ahí las cunas sumergen sus patas en los charcos.

Para Graciela la lluvia moja el pasillo que lleva de su casa al galpón del fondo, donde comen los chicos del barrio. Para José la lluvia es una excusa para putear. Para el Gallego, la lluvia es felicidad. Para Fiona la lluvia es una enemiga, el agua es su enemiga. Pero para Erasmo la lluvia no importa, hoy su cabeza está en la sala de internación, en el medio del hospital, donde no hay goteras.

Barbijo

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , el Julio 3, 2009 por cocoldo

“…como tanta otra tristeza a la que te acostumbrás.”
Queso ruso – Patricio Rey y sus redonditos de ricota

Un nuevo virus nos ha llegado desde el norte. La gripe del cerdo, la Influenza A(H1,N1), la pandemia, la que mata. La gente entonces dice tomar conciencia y trata de cuidarse. Se cuida y se queja con responsabilidad. Evita contactos con picarportes, con multitudes, evita la escuela, el teatro. Todavía tolera los billetes, el fútbol, el trabajo. Persiste en su afán de exigir soluciones, denunciar faltas y declarar detalladamente el estado de situación.

Ahora hay individuos que caminan (caminarán/ caminaron) con barbijos en sus rostros. Parecen ser una raza aparte de humanos que llegaron de improviso a la tierra y se mezclaron entre nosotros. Hay individuos que los miran. Luego comentan con sus amigos, en sus casas, por telefono.

Y siempre está la cuota verbal del llamado a la atención. “… pero cuidate” que sería el latigillo que corresponde y que es muestra de interes. La sociedad se interesa, cree intuir que no es joda. Entonces escucha a los que hablan. A los gobernantes, a los no gobernantes, a las estrellas de los medios, al vecino, de refilón en una esquina.

Aunque para escuchar se debe estar atento… cada cosa se dice… Hoy alguien aseguró (un ministro, un secretario, alguien) que dos de cada diez se infectará. Si así resulta, de los catorce millones de habitantes de la provincia de Buenos Aires, unos tres millones se contagiarán del virus. Y varios de estos morirán. Parece ser una gran exageración que tal vez sólo intenta  poner en guardia a la gente. O fue una delirada.

Estamos viviendo los días de la peste. Los comportamientos mutarán, tanto como la cepa A(H1,N1). Si el virus insiste (algo me dice que depende de nosotros) la gente se acostumbrará al uso del barbijo, como se ha acostumbrado también a los pobres, a los enfermos, a la mentira y a comprar filosofía.